Tipos de uso de las TIC e impacto en los aprendizajes
C.
Impacto de las TIC en ‘otros’ aprendizajes de estudiantes
1.
Motivación
Uno
de los hallazgos más consistentes es el impacto de las TIC en variables
intermedias como la motivación y la concentración del alumno. Según indica la
investigación sobre esta relación, ello normalmente está asociado a las
posibilidades dinámicas e interactivas para presentar conceptos que tienen las
TIC como las descritas más arriba -i.e. utilizando animaciones, realizando simulaciones,
etc. La motivación es relevante ya que un estudiante motivado se involucra y concentra
más en la clase y ello favorece el aprendizaje (Passey, et. al; 2004, en Condie
& Munro, 2007; Becta, 2006; Blanksat, Blamire&Kefala, 2006; OECD, 2005;
Trucano; 2005; McFarlane, 2000). Aún más, la experiencia de algunos programas
de informática educativa ha mostrado que el aumento de la motivación de los
estudiantes por el uso de las TIC en clases aumenta el nivel de asistencia al
colegio (Borthwick & Lobo, 2005).
La
forma de abordar este tema en la investigación es variada. Algunos estudios
preguntan directamente a estudiantes y profesores su opinión sobre los
beneficios de usar las TIC en el colegio o directamente a los profesores si ven
un efecto del uso de las TIC en la sala de clases en la motivación de sus
estudiantes. Por ejemplo, 86% de los profesores en Europa señalaron que los estudiantes
están más motivados y atentos cuando los computadores e Internet se usan en la
sala de clases (Empírica, 2006).
Otros
estudios han intentado medir la motivación de forma más objetiva y detallar su relación
con el aprendizaje. Por ejemplo, el estudio de Passey.et.al. (2004) trabajó con
ocho dimensiones de la motivación vinculadas con el trabajo escolar: objetivos
de aprendizaje, eficiencia académica, regulación identificada, motivación
intrínseca, enfoque de meta de desempeño, meta de evitar desempeño, regulación
externa y amotivación. Para los primeros cuatro, niveles altos en la
medición producen un perfil positivo mientras que para los últimos cuatro lo
deseable son puntajes bajos. A partir de esta medición se construyeron perfiles
de motivación. La conclusión central de este estudio fue que las TIC ayudaban a
los estudiantes a tener tipos más positivos de motivación para el aprendizaje y
podían ofrecer medios a través de los cuales los estudiantes podían visualizar
éxito. Adicionalmente todos los profesores secundarios involucrados sentían que
las TIC tenían un impacto positivo en el interés y actitudes de los estudiantes
con el trabajo escolar –los estudiantes se enorgullecían más por su trabajo y
era más probable que las tareas fueran completadas a tiempo.
Sin
embargo, Passey et.al., (2004) observan también que la sola presencia del computador
no es suficiente para lograr motivación. Esto, especialmente en el caso de
estudiantes cuyo acceso a las TIC fuera de la escuela excede al de la escuela.
Para que el acceso a las TIC sea motivante en la escuela, su uso debe ir
acompañado de tareas de aprendizaje y orientaciones apropiadas de parte del
profesor.
Sin
embargo, algo diferente aparece cuando se analiza el uso de las TIC.
Allí observan que cuando los computadores son usados en el hogar como un
dispositivo comunicacional y educativo, aparece una relación positiva con el
desempeño en PISA matemáticas.
Por
otra parte, este estudio así como el informe emitido por la propia OCDE sobre
este tema (OECD, 2006), observan que el supuesto de que un uso más frecuente de
las TIC está asociado a mejores resultados de aprendizaje de asignaturas, es
erróneo. El análisis de los resultados de PISA 2003 más bien muestra que los
estudiantes que hacen un uso moderado de las TIC (algunas veces a la semana)
obtienen los mejores resultados. Los estudiantes que nunca usan los
computadores o Internet muestran un desempeño más bajo, pero quienes hacen un
uso más intensivo (varias veces a la semana) son quienes obtienen los peores
resultados.
Tomando
en cuenta las limitaciones para atribuir causalidad y direccionalidad en la relaciones
observadas al analizar estudios como PISA, en otro análisis de los datos de
PISA 2003 Papanastasiou & Ferdig,R (2006) también concluyen que los
beneficios del uso de TIC en matemáticas dependen de los tipos de usos que se
le den. Estos autores señalan que las actividades realizadas en el computador
están relacionadas con diferentes niveles y tipos de pensamiento, lo que a su
vez se relaciona con resultados distintos en PISA matemáticas. Por ejemplo,
algunos usos del computador como comunicación electrónica o escribir documentos
aparecían asociadas con niveles más altos de destrezas en matemáticas mientras
otras actividades como programación y uso de software de dibujo estaban
asociados a niveles más bajos.
Resultados
como estos que en algunos casos contradicen la lógica (e.g. la relación
negativa del uso de las TIC para programar con resultados en PISA matemáticas
considerando que programar supone destrezas de nivel superior, cercanamente
relacionada con las destrezas que se requieren para las matemáticas) muestran
la importancia de desarrollar estudios experimentales para poder entender mejor
estas relaciones y explorar causalidad en ellas.
El
informe recientemente publicado de PISA TIC 2006 (OECD, 2010) encontró que no había
correlación entre frecuencia de uso de TIC en el colegio y resultados en PISA,
en contraste con una correlación positiva con el hogar, aún una vez controlado
por nivel socio-económico.
Una
explicación posible a este hallazgo, consistente con los datos de PISA 2003, es
que el uso de TIC en el hogar ha alcanzado un nivel crítico que está muy lejos del
uso marginal que se les da en el ámbito escolar. En este sentido, el informe
plantea la necesidad de que los gobiernos promuevan un mayor uso en el colegio
para alcanzar un nivel relevante. Al mismo tiempo propone que esta hipótesis
sea estudiada por medio de la realización de estudios experimentales y de
panel.
Otro
hallazgo particularmente relevante de este estudio es que si bien la primera
brecha digital entre estudiantes parece estar desapareciendo en los países de
la OCDE (el acceso a las TIC ya no es un problema), comienza a aparecer una
segunda brecha digital. Esta está relacionada con la posibilidad de las
personas jóvenes de sacar provecho del computador, lo cual depende de su
capital o características de contexto, una combinación de su capital económico,
cultural y social. Según los resultados de este estudio, el uso del computador
puede hacer una diferencia en el desempeño educativo si el estudiante está
habilitado con las competencias, habilidades y actitudes correctas. Si ellas no
están presentes, no importa cuán intensivo sea el uso que se le de al
computador, sus beneficios esperados serán perdidos. Por lo tanto, el uso del
computador –y las TIC en general tiende a multiplicar la influencia positiva
del capital de contexto del estudiante, como agregar ganancias significativas
en términos de su desempeño educativo (OECD, 2010: p.168).
Finalmente,
es interesante comentar un estudio chileno que mira la relación entre simple acceso
a las TIC y rendimiento escolar de estudiantes de cuarto año de preparatoria
medido por los resultados en las pruebas de matemáticas y lenguaje en el SIMCE
2005 (Sistema Nacional de Evaluación de resultados de aprendizaje del
Ministerio de Educación de Chile).
Este
encontró que existe una correlación positiva entre el logro educativo y el
acceso a las tecnologías de la información, siendo esta significativa para los
estudiantes que provienen de familias de nivel socioeconómico medio y bajo, y
no para estudiantes que provienen de familias de nivel socioeconómico alto
(Contreras, et.al.; 2007).
Considerando
que los estudios descritos antes se realizaron con estudiantes de países
desarrollados (i.e. EEUU, OECD) la conclusión anterior puede estar indicando
que en estudiantes de menores recursos o capital cultural más bajo el simple
acceso a las TIC implica un mejoramiento en su entorno de aprendizaje y por lo
tanto puede tener un efecto significativo en sus aprendizajes, mientras que en
estudiantes con mayores recursos o capital cultural más alto no hace gran
diferencia y por lo tanto comienza a importar los tipos de uso más específicos
que le dan los estudiantes a las tecnologías. Esta es una hipótesis interesante
de considerar al analizar el impacto de las TIC en países con distintos niveles
de desarrollo o entre estudiantes con distintos niveles de capital cultural
como se explora en los estudios descritos en la sección 4 de este informe.
En
síntesis, los estudios de gran escala indican que cuando hay señales de efectos
del uso de TIC en los aprendizajes, ello está vinculado no necesariamente al
simple acceso o a un uso más intensivo sino a ciertos tipos de uso de
las TIC y también las características de contexto o capital de contexto
(capital económico, social y cultural) del estudiante. El problema aquí es que los
análisis de este tipo de estudios no logran esclarecer de forma consistente
cuáles son esos tipos de uso o las razones detrás de la relación positiva o negativa
entre ciertos tipos de uso y resultados de aprendizaje. Por otra parte en este
tipo de análisis es problemático aislar el efecto de las TIC en el aprendizaje.
En los colegios y salas de clases se desarrollan un sinnúmero de actividades
diseñadas para mejorar los aprendizajes y logros escolares, haciendo difícil
distinguir el impacto individual de una sola intervención (Condie & Munro,
2007; Balanksat, Blamire & Kefala, 2006).