Tipos
de uso de las TIC e impacto en los aprendizajes
II. CONDICIONES ESCOLARES E
IMPACTO DE LAS TIC EN LOS APRENDIZAJES
Junto
con mostrar que para entender la relación entre uso de TIC y aprendizajes de
estudiantes hay que mirar los tipos de uso que se dan a estas tecnologías y la
relación que estos tiene con conceptos y destrezas disciplinarias específicas,
la investigación en esta área ha demostrado que el aprendizaje con TIC en la
sala de clases ocurre sólo cuando se dan un número de condiciones escolares y
pedagógicas específicas. Entre las más importantes observadas en la
investigación están el acceso adecuado a recursos TIC, profesores que integran
las TIC al currículum y la experiencia escolar; y condiciones institucionales
favorables al uso de las TIC.
A.
Acceso adecuado a recursos TIC
El
acceso a las TIC en la sala de clase está relacionado por una parte con la
disponibilidad de recursos físicos que existen en un colegio o sala de clases
(i.e. medido en número de alumnos por computador) pero sobre todo con la
calidad del acceso. Aquí la investigación ha demostrado que hay que tomar en
cuenta consideraciones como lugar de acceso para realizar un trabajo (e.g. sala
de clases vs. laboratorio de computación), límites de tiempo para usar el
computador (e.g. acceso libre o restringido), calidad de la tecnología (e.g.
conexión a Internet conmutada vs. banda ancha) y nivel de privacidad (e.g.
necesidad de compartir un mismo computador o no con uno o más estudiantes)
(Selwyn, 2004). Es evidente que mejores condiciones de trabajo en este sentido permiten
dar un uso más significativo y efectivo a las TIC por parte de los estudiantes.
En
este aspecto también se ha sostenido que un tipo de tecnología acorde con las necesidades
de la sala de clases puede resultar más efectiva. Aquí hay iniciativas que
señalan que tecnologías tales como pizarras interactivas, computadores
personales o PDAs en la sala de clases pueden tener un impacto mucho mayor en
los aprendizajes de los estudiantes que los computadores de escritorio en
laboratorios. Pero en este ámbito nuevamente la evidencia es escasa y muchas
veces contradictoria. Por ejemplo en un proyecto piloto del año 2002 de uso de pizarras
interactivas en Newcastle, Higgins et.al. (2005) encontró que estudiantes que
utilizaron pizarras interactivas durante un año obtuvieron mejores resultados
en las pruebas nacionales de matemáticas, ciencias y letras que estudiantes de
otros colegios donde no se habían introducido pizarras interactivas. Sin
embargo este aumento no fue mantenido en el segundo año del proyecto y la
investigación no pudo aclarar bien si las mejoras en los resultados de los
estudiantes durante el primer año se debieron a una mejor enseñanza de los
profesores producto de la intervención o a la tecnología en sí misma.
Por
otra parte, por sus características especiales (e.g. flexibilidad,
versatilidad, interactividad) el uso de estas tecnologías han demostrado hacer del
proceso de enseñanza aprendizaje algo más motivante para el profesor y el
estudiante (Millar, et.al, 2005), pero hay poca evidencia sobre efectos
directos en el aprendizaje de asignaturas (Smith.et.al. 2005). Por su parte, y
como se verá más adelante, la investigación sobre uso de PDA’s en la sala de
clases muestra que junto con aumentar la motivación de estudiantes desarrollan
más bien destrezas generales o transversales a las asignaturas como
organización, colaboración, y responsabilidad (Savill-Smith & Kent, 2003).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario